Te-Ta

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Joana sigue a teta y ahora ya lo dice (y pide) muy claro. Y varias veces me han preguntado: ¿Todavía? ¿Y hasta cuando? Pues señores… Podemos añadir una cosa más a las muchas de las que no tengo ¡ni idea! Ya vendrá y pasará como tenga que pasar. No creo que haya un manual, ni dos niños iguales, ni en esto, ni en nada.

Con Mateu el tema teta fue muy difícil. Como toda la comida en general, no fue su fuerte. Hasta los 4 meses solo se alimento de leche materna, pero ahí ya tuvimos que empezar con los cereales y demás. Siempre guiada de mi Santa Pediatra (¡qué paciencia tiene la señora!). Ni diez minutos sufrimos el destete y ni diez minutos sufrimos el biberón. ¡Al contrario! Que más de una mañana le tenía que dar el biberón con una jeringuilla (de las del Dalsy) porque no había manera que entrase ni un poco de leche. El niño ha sido más de zamparse un bocata y un zumo.

Pero Joana es todo lo contrario. Hasta los seis meses solo comió teta, y hasta los 9/10 comía  2 veces… Lo que le tocaba (la papilla de verdura o de frutas) y después teta ¡Por si acaso!. La verdad es que poco a poco fuimos reduciendo las tomas y ya solo toma teta para desayunar, después de comer (como el que se toma su cortadito o su digestivo) y antes de ir a dormir. Ella es feliz y yo también. Hemos conseguido que no sea una obsesión. Y que ni yo vaya con la camiseta desabrochada y la teta asomando todo el día, ni ella sufriendo y llorando porque quiere mamar cada dos por tres. La verdad es que ha sido un proceso, poco a poco, cuando ella no pedía, yo no se lo recordaba. Y sin darnos cuenta las dos hemos marcado  “nuestros momentos” y así será ¡hasta lo que tenga que durar!

Lo que tengo claro es que no voy a destetarla porque me digan que destetarla va a ser un drama… No voy a crear ahora un problema que quizá nunca llegue.

¿Y tú? ¿Cómo has vivido el destete?

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