En castellano, «pisplau».

En casa predomina el catalán. Pero los niños siempre han vivido las dos lenguas. Sus abuelos paternos, amigos, la televisión… Y la verdad, no es algo que me preocupe, ni me haya planteado nunca. Creo que ya lo entenderán y hablarán todo. A mi no me preocupa, pero resulta que a Mateu si.